Hay celebraciones que más allá del acto en sí, dejan una sensación difícil de explicar. La misa conmemorativa celebrada el pasado 19 de junio con motivo del 30º aniversario de la fundación de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de la Casa de Galicia en Córdoba fue sin duda una de ellas.
La Iglesia de Santiago Apóstol vivió una tarde marcada por la emoción, el reencuentro y el sentimiento compartido. Socios, peregrinos, amigos y numerosas personas vinculadas a la Asociación, quisieron asistir a una cita muy especial en la que no solo se conmemoraban tres décadas de historia, sino también todo lo que esa historia ha significado para tantas personas.
La celebración estuvo presidida por D. Domingo Moreno Ramírez, párroco-rector de las parroquias de San Pedro y Santiago Apóstol, Vicario Judicial y Canciller Secretario General del Obispado de Córdoba quien durante la homilía ofreció una reflexión especialmente conectada con el espíritu del acto.
Con sus palabras subrayó la capacidad transformadora del Camino de Santiago recordando que la peregrinación deja una huella que va mucho más allá de lo visible. También incidió en una idea que resonó con especial fuerza entre los asistentes: el Camino iguala a todos. En él quedan al margen muchas de las diferencias de la vida cotidiana y emerge lo esencial: la persona, el encuentro y la experiencia compartida.
La celebración contó además con la participación del Coro Martín Códax de la Casa de Galicia en Córdoba. Su repertorio, interpretado con gran sensibilidad, acompañó cada momento de la liturgia con una solemnidad serena y una belleza que contribuyó decisivamente al clima de recogimiento y emoción vivido durante toda la celebración.

EL CORO MARTÍN CÓDAX DURANTE UNA DE SUS INTERPRETACIONES.
A lo largo del acto hubo palabras de reconocimiento hacia todas las personas que durante estos treinta años han contribuido a dar forma a la historia de la Asociación. Se puso en valor el trabajo constante y muchas veces discreto de quienes han dedicado tiempo, esfuerzo y generosidad a sostener un proyecto que ha sabido mantenerse vivo con el paso de los años.

MOMENTO DE LA BENDICIÓN DE LOS BANDERINES QUE ACOMPAÑAN LAS PEREGRINACIONES
También hubo espacio para recordar la labor de acompañamiento al peregrino y el compromiso permanente con la difusión de los valores del Camino: la acogida, la hospitalidad, el respeto y el servicio.
Treinta años después, la celebración de ayer dejó una impresión compartida entre muchos de los asistentes: la Asociación conserva intacta la esencia que le dio origen.

ALGUNOS DE LOS ASISTENTES POSAN JUNTO AL PÁRROCO D. DOMINGO MORENO.
Comprobar que aquello que nació hace tres décadas sigue teniendo sentido, que continúa reuniendo a personas, creando vínculos y manteniendo vivo un espíritu jacobeo que sigue plenamente vigente.
Aniversarios como el vivido, no solo invitan a recordar lo recorrido, también ayudan a confirmar que todavía queda mucho y muy bueno por compartir.
Fuente: Joaquin Gómez.-

