Una nueva salida de la Asociación desde Córdoba
Entre el 24 y el 26 de abril, un total de cincuenta peregrinos de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Córdoba participaron en una nueva salida dentro de su programa anual de actividades.
En esta ocasión el destino fue Mérida, donde se desarrollaron dos etapas del Camino Mozárabe-Vía de la Plata en una experiencia que combinó caminata, convivencia y descubrimiento cultural.
La actividad comenzó el viernes por la tarde con la salida desde Córdoba para iniciar un fin de semana muy esperado por los participantes.

Grupo de peregrinos antes del inicio de la primera etapa
Etapa Torremejía–Mérida: caminar juntos
El sábado, tras el traslado a Torremejía, los peregrinos iniciaron la primera etapa a pie con destino Mérida recorriendo los 16 kilómetros que los separaban de la capital emeritense. Dos ritmos distintos marcaron la jornada, primero con la compañía discreta del asfalto, después con la senda que se adentra entre viñedos y donde el horizonte se ensancha.

Imagen de la etapa entre Torremejía y Mérida
La bajada descubre a lo lejos Mérida y el brillo tranquilo del río Guadiana. Lo mejor al final: el cruce majestuoso del Puente Romano de Mérida, sin ruido, sin prisas, tan solo con el paso del peregrino entrando en la ciudad. La llegada a Mérida puso fin a la etapa dando paso a una tarde dedicada a la convivencia y a la visita de algunos de los enclaves más representativos de la ciudad.

Peregrinos junto al Puente Romano
De Mérida a El Carrascalejo: segunda jornada de Camino
El domingo la marcha se despidió de Mérida dejando atrás el arroyo Albarregas. El camino asciende con calma hasta abrirse ante las aguas del Embalse de Proserpina. Desde la presa, la senda dibujaba el contorno del lago y regresaba a la carretera en un ir y venir que alternaba asfalto y tierra. Son varios kilómetros de transición pero después el camino se abre definitivamente hacia lo rural y se adentra entre cercados y dehesas. Y así, entre horizontes abiertos los peregrinos llegamos hasta El Carrascalejo como fin de etapa.
Tras la caminata, el grupo regresó a Mérida para concluir la actividad y emprender el viaje de vuelta a Córdoba.

Mérida, ciudad monumental.
Mucho más que kilómetros
Más allá de las distancias recorridas, esta peregrinación ha vuelto a poner de manifiesto el verdadero valor de estas actividades: no se trata únicamente de caminar, sino de compartir, convivir y fortalecer vínculos. La participación de medio centenar de peregrinos refleja además, el creciente interés por el Camino Mozárabe-Vía de la Plata y por las iniciativas que desde Córdoba, buscan consolidarlo como una opción cada vez más conocida y valorada.
Un Camino que también empieza en el sur
Desde la Asociación seguimos empeñados en que el Camino sea una experiencia posible, que quien sienta la inquietud de caminar encuentre un punto de partida cercano, accesible y acompañado.
Y mientras haya personas dispuestas a dar el primer paso, nosotros estaremos ahí para recorrerlo con ellas.
Fuente: Joaquin Gómez.-

