La Iglesia de María Auxiliadora del Colegio Salesianos de Córdoba volvió a convertirse un año más en punto de encuentro para celebrar uno de esos momentos que trascienden lo académico. En la mañana del pasado día 23 de abril, tuvo lugar la entrega de Compostelas a los alumnos de 4º de ESO que han realizado el Camino de Santiago durante la pasada Semana Santa.
Un total de 60 alumnos acompañados por cinco profesores completaron el Camino Francés desde Sarria hasta Santiago de Compostela. Una experiencia exigente en lo físico, pero sobre todo, profundamente transformadora en lo personal.
Aplazando la entrega de la Compostela al término de la peregrinación, el colegio mantiene la bonita tradición de hacerlo en casa, en su iglesia, dando así a este gesto un sentido más profundo. No es solo una entrega de diplomas: es un momento compartido, celebrado y transmitido.

GRUPO DE ALUMNOS TRAS RECIBIR LA COMPOSTELA
Por eso junto a los peregrinos de este año también estuvieron presentes los alumnos que vivirán esta experiencia el próximo curso. Escuchar, mirar y empezar a imaginar su propio Camino forma ya parte del inicio.
El acto estuvo presidido por el sacerdote salesiano Rafael Sánchez Cazorla quien acompañó con sus palabras un ambiente de recogimiento, gratitud y alegría serena.
También hubo espacio para una breve intervención por parte del presidente de la Asociación Amigos del Camino de Santiago de Córdoba, Joaquin Gómez, quien quiso poner el acento en lo que realmente permanece: la convivencia, el esfuerzo compartido y todo aquello que no se mide en kilómetros. Un recordatorio sencillo de que el Camino empieza andando, pero termina dejando huella .

LA ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CAMINO DE SANTIAGO PARTICIPANDO EN EL ACTO
La entrega de las compostelas puso el broche a un acto cargado de significado. En cada una de ellas, mucho más que un recorrido: vivencias, amistades y una experiencia que, de un modo u otro, ya forma parte de quienes la han vivido.
Y como no podía ser de otra manera, quedó en el aire un deseo que cada año se repite y se renueva: que el Camino continúe en cada uno de ellos y que Santiago Apóstol les siga dando “pies para andar y corazón para creer”.
Fuente: Joaquin Gómez.-

